Oración antes de dormir para el día viernes

 


Señor mío Jesucristo a acostarme vengo, mi alma y mi corazón: a vos te lo entrego.

Si me durmiera veladme. Si me muriera alumbradme con las once mil candelas  de la Santísima Trinidad.

Cuatro pilares tiene mi cama, cuatro ángeles de la guarda que son Pedro, Pablo, Lucas y Mateo.

María santísima que bendiga mi cama y quién duerme en ella.

Llena de ángeles rodeada, supe que a todos recogiste; recogedme a mí que soy un gran pecador.

Escalera de los Cielos, Arca de la Trinidad, quién rezare esta oración todos los viernes del año, se sacará un alma de penas y la suya del pecado.

Quién la sabe y no la aprende, quién la oye  y no la aprende, el día del juicio verá lo que contiene y pierde.

Bajo un Ángel del cielo y en santas carnes se daba diciendo que su madre se llamaba María, y que pecados como arena tenía la mar sería perdonado. Amén.

 

Letanías a la Inmaculada

 Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, óyenos.
Jesucristo, escuchadnos.


Dios, Padre celestial, tened piedad de nosotros.
Dios, Hijo Redentor del mundo, tened piedad de nosotros.
Dios, Espíritu Santo, tened piedad de nosotros.
Santísima Trinidad un solo Dios verdadero, tened piedad de nosotros.


Virgen Inmaculada entre todas las vírgenes, ruega por nosotros.
Virgen Inmaculada en vuestra concepción,
Hija Inmaculada de Dios Padre,
Madre Inmaculada de Dios Hijo,
Esposa Inmaculada del Espíritu Santo,
Templo Inmaculada de la Santísima Trinidad,

Imagen Inmaculada de la sabiduría de Dios,
Aurora Inmaculada del Sol de justicia,
Arca viva e Inmaculada donde descansó Jesucristo,
Vástago Inmaculado de la raza de David,
Camino Inmaculado, que llevas a Jesucristo,
Virgen Inmaculada, que triunfaste del pecado,
Virgen Inmaculada, que hollaste la cabeza de la serpiente,

Reina Inmaculada del cielo y de la tierra,
Puerta Inmaculada de la celestial Jerusalén,
Dispensadora Inmaculada de la gracia de Dios,
Estrella Inmaculada del mar,
Torre Inmaculada de la Iglesia militante,
Rosa Inmaculada entre las espinas,
Olivo Inmaculado del campo místico del Señor,
Modelo Inmaculado de todas las perfecciones,

Causa Inmaculada de nuestra alegría,
Columna Inmaculada de nuestra fe,
Fuente Inmaculada del amor divino,
Signo Inmaculado y cierto de salvación,
Regla Inmaculada de la más perfecta obediencia,
Morada Inmaculada del pudor y de la castidad,
Ancla Inmaculada de nuestra salvación,
Luz Inmaculada de los ángeles,
Corona Inmaculada de los patriarcas,
Gloria Inmaculada de los profetas,
Doctora Inmaculada de los apóstoles,
Fortaleza Inmaculada de los mártires,

Reina de los mártires  que  a ti se acogen,
Sostén Inmaculado de los confesores,
Pureza Inmaculada de las vírgenes,
Consuelo Inmaculado de los que en Vos esperan,
Abogada Inmaculada de los pecadores,
Guerrera Inmaculada y terror de los herejes,
Madre y tutora inmaculada de vuestra pequeña familia,

Protectora nuestra,
Reina  de la Paz,
Madre Purisíma de la Iglesia,


Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdonanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escuchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo, tened piedad de nosotros.


v. Rogad por nosotros, Virgen Santa e Inmaculada.


R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.


Oración. Omnipotente y sempiterno Dios, que ordenáis a vuestra Iglesia que celebre la gloria de la Inmaculada Concepción de la Madre de vuestro Hijo divino, haced que los que la honran piadosamente en la tierra, gocen algún día en el cielo de la eterna bienaventuranza. Amén.

Oh María  concebida sin mancha  de  pecado original ruega  por nosotros  que  recurrimos  a  Vos.

Otras oraciones de pésame a San Juan, tránsito de la Virgen

 Estas oraciones  presentan  a  Cristo como la Vida, que  nació de  Santa María. Hacen  reflexión sobre la  resurrección de Jesús y como si Él  fue  su  hijo no permitirá  que la  Madre  sufra  la  descomposición  del cuerpo.

Además  nos  alientan a  ver en  la Virgen,  su  tránsito  y asunción,  como  una  esperanza que  nos  anima  a  seguirle  pues  algún día  también nosotros  podremos  alcanzar  el Cielo.

Oración

Dios  mío ven  en mi  auxilio
Señor, date  prisa  en  socorrerme.

Gloria  al Padre...






San Juan: ruega por  nosotros


No sé turbe tú corazón, Apóstol fiel, pues Ella la Vida nos dió. 

Dios  te  salve María...

No llores con angustia que aquel que Resucitó, de Ella nació. 

Dios  te  salve María...

No te entristezcas que Ella en sus brazos vida le dió al que al cielo subió. 

Dios  te  salve María...

Tú qué fiel cumpliste las palabras de tu Señor al cuidarla, la contemplarás gloriosa en el Reino Celestial. 


El pésame a San Juan, oraciones en el día del tránsito de la Virgen.



Tránsito de la Virgen
13  de  agosto 
La  última  comunión de la Virgen
 

Glorioso y bienaventurado San Juan.
R/: Ruega por nosotros.





Tú que con amor la aceptaste por madre y ella por hijo; y  que hasta en el último suspiro la acompañaste a nuestra madre  Inmaculada.

Dios  te  salve María llena  eres  de  gracias...

Tú que cuidaste de ella desde el momento de la crucifixión de nuestro Señor Jesucristo y le diste tu amor como a una Madre.

Dios  te  salve María, llena eres  de  gracia...

Amado Apóstol san Juan, tu que fuiste testigo de tan gran pureza al tener como Madre a la pura y  sin mancha; te pedimos que asi como tuviste ese amor hacia la Madre de Dios y fuiste fiel hasta su último instante podamos con amor conservar el amor en cada uno de nuestros corazones.

Dios  te  salve María, llena  eres  de  gracia...


Oración

Oh glorioso San Juan, por aquella angélica virtud que  te mereció las más insignes gracias de ser el discípulo privilegiado de Jesús, de descansar sobre su Corazón, de contemplar su gloria, asistir en persona a los prodigios más estupendos; ser finalmente designado por el Salvador expirante, como el hijo y custodio de su Madre; alcanzame, te ruego, que conserve siempre intacta la virtud de la pureza y que evite cuidadosamente todo cuanto pudiera mancillarla, a fin de que merezca los favores especiales del Corazón Sagrado de Jesús y de la Inmaculada Virgen  María. Así sea.

San José y el evangelista San Mateo


Al leer  el capítulo  1  de  san Mateo, las  traducciones  de la Biblia parecen  no  traducir  correctamente.  Y  así dan  una mala  visión de  San José.


¿Por qué  estas  traducciones  hacen  ver mal  a  San José?

En primer  lugar  hacen creer  que  el santo Patriarca  quería  divorciarse, repudiar  a la Virgen al  enterarse  de  que  estaba  embarazada.  Veamos  lo que  dice  las  Sagradas Escrituras  sobre  este  tema  y  luego  analizaremos  los  verbos  en griego (versión más  antigua  que  ha llegado a  nosotros de  este  Evangelio) y así poderlo colocar  en su  respectivo  contexto.

    "La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo.  Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto. 

Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo.  Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.»

Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros.» Despertado José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer."
    Mt 1, 18-24

Dice  que la Virgen está  desposada  con José,  pero la  palabra  en griego  es: μνηστευθείσης.  Significa  estar  en matrimonio,  dar  regalo de  matrimonio.  En ese  sentido  recordemos  que  primero  se  casaban  y luego al pasar  un tiempo la  mujer  iba  en un cortejo  a la  casa  del marido.  De  tal  modo  que  en lo que  el  hombre  preparaba  la  nueva  casa  donde  vivirían, la mujer  permanecía  con sus  padres. Por  ello  es  que  luego  dice  el  texto: “su marido José”.  Si no diría  “su novio José, o  José  su  futuro  marido,  o  José  con quién  se había  comprometido”. 

La  siguiente palabra  que  dice  el  texto es  justo,  que  en griego puede  también  entenderse  como santo.  El texto continúa diciendo  que  no  quería ponerla  en evidencia  y que por  ello resuelve  “repudiarla”. Pero la  palabra  no es  repudio,  ni divorcio;   sino liberar. ἀπολύω,  apolúo,  que  significa liberar,  soltar, aliviar,  dimitir;  por  eso  san José  prefiere  al conocer  del embarazo  de  María  dejarla  en secreto,  liberándola  de la  carga  del matrimonio al  irse  él. Ya  que  si  san José  desaparece  de la  vida  de  María, el  que  quedaría  mal ante  los demás  era  él  y no ella.

¿Por qué  san José  quiere  dejar  a la Virgen?

Los  siguientes  versículos  lo explican. El ángel en sueños le  dice  que  no tema  tomar  a María  tu  mujer porque lo engendrado  en ella  es  del Espíritu Santo.  Pero  el texto  debería  decir  “porque  en efecto” ya  que  la  palabra  griega  es γάρ que  es   utilizado para  explicar.  El texto  tendría  ahora  sentido, pues  san José  pretende  dejar  a la Virgen  libre, porque  él  ya  sabe  que  está  embarazada  y pensaba  que  lo engendrado por  la Virgen provenía  de Dios.

La  única manera  de  entender esto, es porque  la  Virgen ya  había  hablado con san José y este  lo sospechó.  Y  para  no falsear  la  realidad  pretende  dejarla  en libertad. Porque  si  Dios  era  el padre ¿cómo él se  haría pasar  por padre  de  un hijo que  no era  suyo? Era  usurpar   su  lugar.  Por  eso dice la  Escritura  que  era  justo.  

Dios  por  eso  acude  y le  dice  que  no tema,  que  él  puede  poner  el  nombre  al  niño. Es  decir,  que frente  a  esta  situación,  Dios le  permite  que  sea  el padre  terreno del  Niño Jesús.  Así san Mateo  explica que  Jesús  nace  de  una manera  milagrosa, la Virgen  queda  embarazada  por obra  de Dios.

Es importante  anotar  también como san Mateo  que  escribe para los  judíos  convertidos  al  cristianismo,  utiliza  la  figura  de  José  del  Antiguo Testamento como una  prefigura  del  nuevo  José.  Destaca  el hecho del  sueño;  José  es presentado  como “el  soñador” (Gen 37, 9)  y  recuerda  a José  reverenciado  por  el sol, la luna  y las  estrellas. 

Entonces  al leer  el texto de San Mateo,  Dios  le permite  a  san José  que  sea  el jefe  de la  Sagrada Familia, y el Sol (Jesús),  y la  luna (María)  le  estén sujetos  a  sus  cuidados.  El  niño  aprenderá  de  él,  será  cuidado  y alimentado por  él. La Iglesia  verá  como  “quién  acude  a él,  no será defraudado”[1]  

San Mateo  termina  diciendo que  luego del  sueño hizo lo mandado  y παρέλαβεν “tomó consigo”   que  significa “asumió”.  ¿Qué  asumió?  Su papel  como padre  de Jesús  y esposo  de  María. Como  custodio  y defensor  de  ellos.  Y así  el Sol  y la  Luna  estuvieron a  su  cargo. Y la Iglesia (las  estrellas)  lo honra  piadosamente.


[1] Santa Teresa  de Jesús